Novalis. La nostalgia de lo invisible

Jacobo Zabalo 22-02-2010

de Antonio Pau
Ed.Trotta, 2010

Friedrich con Hardenberg, más conocido como Novalis, es una figura fundamental para la comprensión profunda del movimiento que vino a llamarse Romanticismo. Los frutos de este movimiento en el campo del arte, la literatura o la composición musical deben entenderse a la luz de la espiritualidad que se encuentra ya en el poetizar de Novalis, aguas subterráneas cuyo calado proporciona una buena medida de las aspiraciones de los creadores coetáneos. "La poesía es lo absolutamente real. Cuanto más poético, más verdadero", escribió el poeta. La verdad es entonces entendida como experiencia estética, experiencia íntima que abre la dimensión de lo absoluto. A través de la presente publicación, que cuenta con un subtítulo tan evocador como Nostalgia de lo invisible, Antonio Pau acerca al lector al contexto filosófico y espiritual de la época, relatando por ejemplo los encuentros mantenidos por Novalis con Fichte o el también poeta Hölderlin.
El nuevo poder del yo, convertido por los idealistas en fundamento de lo real, hace que el sentir propio, el sentimiento, ocupe un lugar de privilegio, aunando -según se ha dicho, a raíz de la cita- percepción estética y existencia espiritual. La dimensión de lo invisible queda a disposición de una modalidad de percepción otra, una percepción interna que no es enteramente racional, pues incluye también la faz oscura del vivir. Poco antes de fallecer, con tan sólo 29 años, Novalis dejó escrito en sus Himnos de la noche: "lo que antes nos sumía en la tristeza / arrastra de nosotros con un dulce anhelo / En la muerte se anunció la vida eterna, / tú eres la muerte y sólo tú nos salvas". La vivencia estética del misterio, la paz espiritual más allá de la muerte se encuentra presente en la obra de Novalis como una reverberación literaria de cuando aconteció en su vida.
El fallecimiento de su amada fue una indicación para realizar esa dimensión interna, que habría de conducirle a una situación semejante (sufrir y morir por causa de la misma enfermedad). Antonio Pau describe con gran sensibilidad sus últimos momentos: "cuando se despertó dijo algunas frases inconexas. Luego pidió a su hermano Carl que tocara el piano. Junto a su cabecera estaba Schlegel. El enfermo se quedó dormido, al poco rato, con gran serenidad. Y sin hacer el más mínimo movimiento y sin que se alterara la expresión de su rostro, murió". Puede, en efecto, tratarse de una recreación romántica del mito, pero ¿acaso hay algo más romántico? La autenticidad de la vivencia literaria, como la pregnancia de la poesía, anula las barreras entre realidad y ficción. Queda la participación espiritual del misterio del existir, en que se penetra a oscuras y con esperanza para que la experiencia fructifique.

    L'enquesta

    Carregant...

    Em critiques?

    Fas un concert i t'agradaria que un dels nostres crítics vingués a escoltar-lo? Omple el formulari!