Canciones del siglo XVII en castellano muy bien escogidas

Jorge Arena 11-07-2011

Yo soy la locura, de Raquel Andueza y La Galanía

Anima e Corpo, 2011

-Un acopio de bellas canciones en castellano del siglo XVII nos ofrecen en su último trabajo Yo soy la locura Raquel Andueza y La Galanía (Jesús Fernández Baena a la tiorba, Pierre Pitzl a la guitarra barroca). Algunas piezas ya conocidas y otras jamás grabadas, unas de autores españoles y otras de compositores extranjeros que se aventuraron a componer en castellano, pero todas sin duda muy bien escogidas, dejan un muy buen sabor de boca tras su escucha.

La cantante transmite el texto a la absoluta perfección, cuestión primordial para la música de esta época, y virtud a destacar puesto que no cualquier diva de la canción cuenta con ella (y no miro a nadie que se llame María Bayo en su disco Arias de Zarzuela Barroca, que vendría a ser el extremo opuesto; incluso es difícil descubrir en qué idioma canta. Escuchando ambos discos, nadie diría que ambas son hijas del mismo Reyno de Navarra). Se percibe de manera evidente una delicadeza en el trabajo conjunto de los tres intérpretes de los matices de la música y del texto, que no sólo consiguen transmitir lo esperado de este repertorio, sino que también crean un producto musical grato de consumir.

Ofrece interesante información acerca del repertorio grabado el libreto del Cd, redactado no con poca caspa, y que pretendiendo justificar el nombre del disco vincula de manera un poco forzada las pistas del disco a la locura. Una nota personal de Raquel Andueza al final del escrito devuelve un poco de calidez al papel.

Sin embargo, a pesar de que el resultado final es bastante digno, quedan una serie de cabos sueltos, que siempre aparecen cuando escucho discos de Raquel. El primero es que pese a contar con un instrumento bello, pronunciar a la perfección y tener buen gusto como intérprete, el instrumento de Raquel permea cierta fragilidad que no le quita ni San Richard Levitt (será que no es tan santo. O igual sí). Para continuar, en la citada delicadeza en el tratamiento del texto y de la melodía, de vez en cuando hay algún que otro resbalón que, momentáneamente, rompe la magia que nos tenía hechizados el resto del disco. Podría haber una mayor sutileza, como han demostrado otros intérpretes de esta música. Y, para acabar, la ecualización que le han dado en la postproducción del CD a las cuerdas pulsadas es muy poco acertada... y una verdadera pena con lo bien que acompañan a la voz. ¿Cómo habrán conseguido que suenen a lata de una manera tan flagrante? Está claro que no se debe a la sonoridad de esos instrumentos, que tienen una configuración de armónicos mucho más rica.

Toda esta parte de crítica negativa la lanzo sin acritud y desde el cariño, y lo hago porque lo pueden hacer para un 10 y se quedan en un 8. Y porque, además, un repertorio tan hermoso se lo merece.

Comentaris

  1. Jorge Arena (13-09-2011 17:09):
    A mí también me gusta mucho el disco, es más, lo escucho a menudo. Pero mi labor como crítico consiste en ser objetivo y en comparar este trabajo con el de otros intérpretes y no dejarme llevar por mi gusto personal. Y con ello admitir que hay aspectos a mejorar en el CD, y que otros intérpretes en su campo han logrado pulir más. No todo pueden ser alabanzas, es más: creo que es algo positivo para Raquel Andueza y La Galanía, porque de una crítica argumentada y constructiva se puede aprender mucho más que quedándose sólo con los piropos.

  2. Antonio (13-07-2011 22:07):
    A mí me parece un disco maravilloso, tanto en la interpretación, como en el sonido y el libreto. Raquel Andueza está impresionante, como siempre, y lo considero un disco 10. Nunca antes había escuchado este repertorio tan bien interpretado.

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