"Hay que combinar inteligencia y piel de gallina"

Jorge Arena 31-12-2010

Feliu Gasull, guitarrista y compositor

-Feliu Gasull es un guitarrista y compositor catalán formado en Barcelona, Suiza y Estados Unidos. Ha tocado en salas de todo el mundo, y sus obras han sido interpretadas y se interpretan también por todo el globo. Como instrumentista tiene formación clásica y flamenca, y las raíces populares están presentes constantemente en su obra. Ha trabajado con artistas como Maria del Mar Bonet, Toti Soler o Paco de Lucía. En el año 2011 la Orquesta Nacional de España le estrenará su última obra.

 

Empecemos haciendo una quiniela. Compositor vs. guitarrista. ¿1, X, ó 2?

Una "X". Aunque quizás soy un poco más compositor, porque esencialmente me dedico a componer y a tocar la música que yo escribo. En otras épocas sí que me he centrado más en el repertorio clásico de la guitarra, pero ahora interpreto mayoritariamente el mío.

 

Seguimos con la quiniela: contemporánea vs. popular. ¿1, X, ó 2?

No tienen por qué estar en contra.

 

¿Cómo condiciona el hecho de ser instrumentista tu actividad compositiva?

Buena pregunta. Creo que todo compositor debería tocar un instrumento. Primero porque, al menos en mi caso personal, yo descubrí el mundo sonoro a partir de la guitarra, y cuando escribía para otro instrumento lo tocaba en la guitarra y me lo imaginaba a partir de allí. Segundo, porque el placer de poder producir sonido es algo increíble.

También por la exigencia física y mental que supone tocar un concierto, tocar música; esto te hace mostrar una gran consideración por lo que escribes para otro instrumentista, tenerles muchísimo respeto, y entender que cada grupo instrumental tiene una forma psicológica y física diferente de expresarse.

El oficio de un compositor consiste en, a partir de su instrumento y su experiencia, ponerse en el lugar de los intérpretes para saber cómo escribir para ellos y conseguir que  se sientan a gusto. Aparte de que normalmente la música se ensaya muy rápido, lo cual es una pena, pero cuanto mejor escribas para los instrumentistas mejor funcionará tu música.

 

Y al revés, ¿cómo afecta el hecho de ser compositor a tu actividad como guitarrista?

Por un lado, lo que les ocurre a muchos guitarristas es que sólo conocen la música escrita para la guitarra. Por otro, ser compositor conlleva que conozcas mucha más música. Por ejemplo, yo no escucho casi nunca música para guitarra; escucho música para otros instrumentos y muchas veces intento aplicar cosas que hacen otros instrumentos al mío propio. Esto es lo que ha hecho evolucionar mi técnica guitarrística.

 

¿Qué es ser compositor?

La composición es un ejercicio de introspección. Supone una mirada interna y, a partir de todo el background que uno tiene, intentar representar lo que quieres con sonidos combinados, creando metáforas que vienen de dentro, del fondo de uno mismo, del silencio, de donde no hay actividad sonora, y traducirlo en sonido. Pero estas metáforas son sólo un pellizco. Lo que intentamos explicar es mucho más grande que la explicación.  Como decía Picasso, el arte es el desperdicio que va dejando el artista a lo largo de su vida. Quería decir así que la capacidad de abstracción es ínfima en comparación al generador que produce esta necesidad de hacer arte. Siempre nos quedamos cortos, no existe la posibilidad de expresar lo que queremos. No tiene dimensión, pero somos humanos y este es el proceso que seguimos para descubrir la belleza en estado puro. El arte se acerca un poco a esto, esto es la composición. Pero con esto no quiero menospreciar al instrumentista, por supuesto.

 

Entonces, ¿para ti quién es más importante: compositor, instrumentista u oyente?

El que tenga la capacidad de vivir la música profundamente, y pueden hacerlo  cualquiera de los tres. En general se le da mucha importancia al compositor; pero a veces el compositor no es consciente de algunas cosas que le dicen a posteriori el instrumentista, el director al dirigirle una obra, o el oyente al escucharla. Para mí no hay diferencia. El arte es de quien posee la capacidad de entenderlo.

 

Lo que más te gusta de tu oficio...

Son esos momentos en los que por casualidad me conecto con algo que es bestial. Si es tocando, cuando me veo tocando desde fuera y disfrutando. Y si es componiendo, cuando ves aquella lógica tan grande y tan profunda de una cosa que has descubierto. Esta satisfacción es lo que más me gusta y es por lo único que escribo y toco.

 

...¿y lo que menos?

Lo que me cuesta llegar a este estado, y lo que llego a sufrir para, a veces, un pequeño instante de totalidad. La verdad es que la música me importa bastante poco, porque veo que no es lo más importante; La música solo es uno de los múltiples canales que hay para llegar a uno mismo. Lo que me importa es llegar a entender en vida la verdadera felicidad, la profundidad máxima. Como no he llegado aún a esto no lo puedo definir. La felicidad es una cosa que está por encima de todo.

 

Si pudieras reencarnarte en un compositor sería en...

En Bach, quizá. Para mí Bach es atemporal, es la indefinición, es la ambigüedad más grande que existe. Me gusta Brahms por su gran humanidad, su gran riqueza y su gran profundidad, aunque creo que Bach va más allá. Me gusta Falla también, o las últimas canciones de Strauss, que son tan extraordinarias... o Lux Aeterna de Ligeti, la Bachiana nº 5 de Villa-Lobos, Les espaces du sommeil de W. Lutoslawsky o el concierto para clarinete y orquesta de J. Corigliano.  Me gustan muchas cosas, pero el que está más loco de todos es Bach.

 

¿Y en un guitarrista?

En Paco de Lucía. Claro que es flamenco, pero realmente es un genio, es un tío que no tiene trabas. El genio para mí es una persona a la que le fluye la intuición musical de manera natural. Las personas tenemos un lastre; y este lastre lo vamos rompiendo a medida que vamos creciendo,  para que las cosas emanen de manera cada vez más fácil. Así, las personas que tienen menos lastre para dejar fluir esta manera de funcionar son más geniales. Y a mi  manera de ver, Paco de Lucía es así. Yo lo conocí de cerca y es una persona extraordinaria. Hay otros también, pero en realidad no me gustaría reencarnarme en nadie. Ellos han encontrado su manera de funcionar, yo quiero encontrar la mía.

 

-Y si te pudieras ir a tomar una cerveza con algún compositor, ¿con quién irías?

Con Ligeti sin ninguna duda. El Ligeti del periodo medio, del concierto para chelo, de Lux Aeterna, o el doble concierto para oboe y arpa. Mira que a mí me gusta la melodía con delirio, pero esta impresión de que se va moviendo todo lentamente...esto me produce una sensación interna que, no sé por qué, ¡me vuelve loco! Lo encuentro fantástico.

 

¿Qué valores aprecias en la música contemporánea?

Entendiendo la música contemporánea como la que se hace ahora mismo, en la actualidad, no como la música del siglo XX, aprecio mucho la valentía, la actitud arriesgada que tiene una persona al intentar encontrar un sistema genuino para explicar lo mismo que todo el mundo ha explicado hasta ahora. Porque la música es siempre lo mismo: crear una tensión y resolverla; o al revés, no crear una tensión porque así se crea una tensión; o crear mucha tensión porque entonces se anula la tensión. Es igual: son mil maneras de contar lo mismo. De hecho no estamos inventando nada, lo único que se cambia son los medios y la manera de decirlo, pero no el proceso.

Luego hay otra cosa: el esfuerzo por la sinceridad. Hay que ser muy honesto con uno mismo, y no ser moderno por ser moderno y vanguardista porque sí. Pero a la hora de decidirte por una combinación de notas para explicar una cosa, existen distintas posibilidades. La gracia está en no quedarse siempre con la primera opción, sino buscar una en la que tengas un pie pisando suelo firme y otro que no sabes dónde te va a llevar; tirar de la cuerda sin perder el centro, jugártela. Pero jugártela contigo mismo, no con lo que dicen las modas.

 

¿Y qué  echas de menos en la música contemporánea?

Para empezar, me molesta cierta  actitud de algunos músicos que quieren ser contemporáneos o modernos porque sí. Creo que en realidad es un handycap. Como te decía, ser compositor es ser lo más honesto posible contigo mismo. ¿Y qué es ser honesto? Desarrollar la intuición y plantearte con sinceridad si tal combinación que  estás haciendo es armónica, si funciona, si es maravilloso. Si se produce en ti esta respuesta interna, la cosa funciona. Pero lo que veo es que abunda más el "fashion", el esnobismo.

¡Hay muchas cosas que me gustan, eh! Pero tú me has preguntado por lo contrario, ¡que conste!

Pienso que hay un gran desconocimiento y menosprecio de la música de la tierra por parte de los intelectuales. El flamenco, la música popular, de dónde vienen y su propia tradición. Hay compositores que miran a Estados Unidos, otros que miran a Europa Central, y otros que miran hacia el sur, según su afinidad personal estética. Los que miran a la Europa Central me tienen un poco aburrido, porque nosotros disponemos de una información extraordinaria por nuestra situación geográfica privilegiada. Por eso, olvidar y obviar todo esto es de ignorantes.

Otra cosa que no encuentro de la música contemporánea es que las partituras están llenas de ritmos rarísimos pero cuando lo escuchas la música no tiene ni pulsación ni ritmo ni nada. Echo en falta mucho pragmatismo y economía de medios.  

Nunca hay nada simple. Muy poca gente se desnuda y es capaz de hacer una melodía sensacional, bonita, y que funcione. O un ritmo bonito, extraordinario, y que funcione de verdad.

Recuerdo un compositor conocido de aquí que me enseñó una melodía en medio de un follón brutal que no se podía oír. Para mí era la única cosa sincera, lírica, inteligente que estaba en aquella obra, pero le daba tanta vergüenza enseñarla, que la había tapado con la orquestación.

 

¿Cuál sería tu ideal de compositor, pues?

El compositor que me gusta es el que combina la inteligencia con la piel de gallina, la mente con la emoción. Siguiendo con la pregunta anterior, en muchas cosas que oigo de contemporánea falta la piel de gallina totalmente. Y asistes a speakings que hacen previos a la obra en los que  te explican mil cosas, después escuchas la obra en cuestión y no entiendes nada de lo que te habían dicho en el speaking.

Creo también que hay un menosprecio enorme a los instrumentistas por parte de los compositores, una falta de conocimiento increíble y de capacidad de tocar un instrumento.

 

¿Qué pretendes o qué te propones con tu música? Llegar al público, pasar a la historia, pasártelo bien, escribir la verdad de la música contemporánea...

Lo único que intento es ser sincero conmigo mismo. Y si a alguien le gusta, entonces soy la persona más feliz del mundo, no lo niego, pero primero tengo que estar yo convencido de lo que he hecho. Lo cierto es que es una mirada interna, no me importa lo que piensen los demás. Solamente algunas personas inteligentes en la vida que me han dicho cosas especiales. Le doy muchas vueltas a las cosas para intentar al final del día meterme en la cama y poder pensar: esto que he hecho está bien.

 

Un adjetivo que defina tu música.

La verdad es que nunca me lo he planteado. Es más, creo que los compositores que se adscriben a sí mismos en vida a un conjunto artístico y se califican  a sí mismos como el grupo de los tal y de los cual (y no por un historiador que de manera póstuma se dedica a clasificarlos de alguna manera), es porque tienen una extraña necesidad egocéntrica de trascendencia histórica que, sin tener nada en su contra,  yo personalmente no comparto.

 

¿Cuál es el futuro de la música?

Es el futuro de la humanidad, es el ir descubriéndose a sí misma, es seguir creciendo. La música, o el arte en general, es solamente el resultado de algo mucho más grande que todos tenemos dentro. Es el reflejo, filtrado, con muchos condicionantes, de algo muy profundo  que todo el mundo está viviendo y no lo sabe. Todos estamos luchando contra estas barreras que tenemos, toda esta maraña que nos impide sacar esa sencillez de la que te hablaba antes. La humanidad está evolucionando conjuntamente para llegar a esta totalidad.

Lo más preciado que tiene el ser humano es la intuición, que es la capacidad de saber que algo está bien sin saber por qué.

 

¿Qué es el Sudorol?

El Sudorol, después de todo esto tan trascendental, es un invento mío que sirve para, tras una gran comida de coco, poder evacuar un poco mejor. Surgió concretamente en una situación absurda en la cual una consagrada cantante de música popular, después de haber escuchado los arreglos que había compuesto para sus canciones, me dijo ni corta ni perezosa que no eran de su agrado, que necesitaba algo más "azul". Cuando estaba a punto de ser despedido apareció en mi mente algo que me evitaría el mal humor y que se trata del medicamento del futuro: el Sudorol.

Es una medicina que no crea dependencia. Es inocua, y consiste en desactivarte automáticamente los mecanismos de enfado o indignación y que no te afecte absolutamente nada, que todo te resbale. Y la verdad es que desde el día de su creación ha tenido un gran éxito (risas).

Comentaris

Encara no hi ha comentaris. Fes el primer!

L'enquesta

Carregant...

Em critiques?

Fas un concert i t'agradaria que un dels nostres crítics vingués a escoltar-lo? Omple el formulari!